Una experiencia inolvidable: TANZANIA (agosto de 2022)
Alfons Ferrer
Toda mi vida he tenido interés en realizar un viaje para conocer los orígenes de la vida. Cuando tuve la oportunidad de realizarlo, la covid, se encargó de cancelarlo. Más tarde se presentó de nuevo la ocasión para hacerlo y fue una experiencia que nunca olvidaré.
Conocer Tanzania es algo increíble y emocionante para los amantes de la naturaleza y la geología. Conocer dónde se originó nuestra especie, el paisaje salvaje, las gentes, los animales, el color, los sonidos, la luz, el olor, el calor, el polvo; es difícil expresar en palabras el sentimiento y las sensaciones que puedes llegar a sentir en un segundo, el despertar del día y el ocaso. En el silencio de la noche se escuchan las notas de que estamos vivos.

Como fotógrafo tuve la oportunidad de realizar un estupendo reportaje de momentos y situaciones únicas, viendo como el ciclo de la vida se presenta en cada instante; en que cada actor, paisaje y animales realizan su papel de una manera magistral. Es algo que me causó un enorme impacto emocional.
Sin embargo, este viaje no lo organicé como coleccionista de minerales, cosa rara, y sin buscarlo salieron oportunidades que, sin dudar, las aproveché. Os cuento un poco de esta historia.




Empezamos con un safari por el Parque Nacional de Tarangire, donde avistamos jirafas, ñus, cebras, leones trepadores y elefantes. Después de eso, hubo más safaris, a cuál más especial, como los realizados en Manyara, Serengueti, Ngorongoro, con un espectacular trekking por su cráter, y en Arusha, con el fondo del mítico Kilimanjaro, disfrutando de una caminata por el Parque Nacional con ranger armado. Tuvimos la oportunidad de ver a los 5 grandes: el elefante, el león, el rinoceronte, el leopardo y el búfalo.
Visitamos una tribu masái, fuera del típico recorrido turístico, donde tuvimos la oportunidad de conocer a la gente local, sus costumbres, tradiciones y cultura. Llegamos a pie hasta el Lago Natrón, con miles de flamencos rosas en un paisaje de aguas saladas. Junto a él se encuentra el estratovolcán Ol Doinyo Lengai. Su superficie aproximada es de 600-800 km², de donde se extraen sales de cloro, sodio y magnesio.

A todo ello, hay que sumarle la excitación que provocaron las sensaciones vividas en los diversos alojamientos en plena naturaleza, en Logdes, en Tented Camp y Tented Lodge, escuchando de cerca los animales que se acercaban a las tiendas por la noche… ¡uauuuhhh! ¡algo único!

Hay una formación geológica en el este de África conocida como el Cinturón Neoproterozoico de Mozambique. Extendiéndose desde Kenia hacia el sur a través de Tanzania, Mozambique y la gran isla de Madagascar, se cree que contiene los depósitos sin explotar más ricos del mundo de piedras preciosas. Durante mi estancia, un contacto me proporcionó un lugar en Arusha, donde se reúnen los mineros para hacer sus “negocios” y fue precisamente en este lugar donde pude conseguir un grupo de piezas de este país que os paso a detallar.
DIÓPSIDO Y GRAFITO (mina Samax, región Manyara, Tanzania). Medidas de la pieza: 20 x 35 mm.

El diópsido es un mineral de calcio y magnesio perteneciente a la subclase de los inosilicatos. Pertenece al grupo de los piroxenos, de color amarillo, marrón, verde o morado; su dureza es 5-6. La variedad cromífera de diópsido puede ser transparente o translúcida y presenta un color verde intenso. Es un mineral común pero sus ejemplares más hermosos se utilizan a veces como gemas. Puede confundirse con la hornblenda, un anfíbol que presenta un ángulo de exfoliación distinto; y con la epidota que, sin embargo, tiene color y hábito diferentes. Se encuentra en rocas magmáticas intrusivas como las kimberlitas diamantíferas o hipoabisales, pero es también común en algunas rocas metamórficas como los mármoles, los gneises e incluso en los skarns.
El diópsido se halla asociado con otros minerales ricos en calcio, como la calcita o la grosularia.
SPESSARTINA. (Colinas Nani, Ngorongoro, región Arusha, Loliondo, Tanzania).
Su nombre viene de las montañas de Spessart, en Baviera, Alemania. Silicato de manganeso y aluminio. El manganeso es a menudo reemplazado por algo de magnesio y hierro. La spessartina es miembro del grupo de los granates y es conocida por sus colores estéticos naranja y rojo-naranja. En este yacimiento se hallan en cristales trapezoédricos individuales, a menudo bien desarrollados.


ESPINELA AZUL (Mahenge, región de Morogoro, Tanzania). Medidas de la pieza: 35 x 40 mm.

La espinela está dentro de la clase de los óxidos. Sus variedades pueden confundirse con el rubí y el zafiro; se diferencia de ellos por su dureza y su sistema cristalino. Sus tonalidades varían en función de la composición mineral que se halle en el interior. De todas formas, sus colores más habituales son rojo, azul, verde, negro y marrón.
Hoy en día la espinela recibe el respeto que merece, es reconocida por su excelente dureza (8 en la escala de Mohs), brillo, y el hecho de que, a diferencia de la mayoría de las piedras preciosas (como el rubí y el zafiro), la espinela nunca es calentada o tratada.
La espinela es un óxido de aluminio y magnesio y típicamente está coloreada por impurezas de cromo y hierro. En Tanzania se encuentra como mineral accesorio y constituyente de rocas ígneas de composición básica y ultrabásica, como el gabro y las peridotitas.
TSAVORITA (Merelani Hills, montañas Lelatema, Distrito Simanjiro, región de Manyara, Tanzania). Medidas de la pieza: 40 x 25 mm.

La tsavorita es la variedad de color verde del granate grosularia, por impurezas de cromo y vanadio, nombre que fue acuñado en 1974 por parte de Campbell Bridges y Henry B. Platt en honor al Parque Nacional Tsavo, en Kenia. Forma parte de los granates cálcicos junto con la andradita (su variedad verde es conocida como demantoide); están dentro de la subclase de los nesosilicatos.
Debe su color a la presencia de vanadio y ocasionalmente de cromo, los mismos elementos que otorgan el color a la esmeralda. Tiene dureza 7.
La tsavorita es una gema particularmente codiciada por su maravilloso color y por su brillo vivaz y luminoso que se diferencia de la esmeralda ya que la tsavorita posee un índice de refracción más elevado que el de la esmeralda y exhibe el doble de intensidad por una doble refracción.
Extraída en este yacimiento por primera vez en 1998 en la misma zona donde se extrae la tanzanita.
RUBÍ (Winza, Morogoro, Tanzania).



El rubí es una variedad del corindón y debe su característico color rojo al cromo. Los rubíes tienen una dureza de 9. Algunos rubíes presentan un asterismo o “estrella” de tres o seis puntas. Estos rubíes se tallan en cabujones para que se aprecie bien el efecto.
No obstante, también se pueden encontrar rubís con cierta tonalidad marrón o parda a causa de contener una mayor cantidad de hierro en su composición.
Hay que tener en cuenta que el cromo, el elemento que induce el color en los rubíes, inhibe el crecimiento de los cristales. Esto hace que los rubíes grandes sean extremadamente raros de encontrar.
Las minas de rubí establecidas de Tanzania están ubicadas principalmente en colinas Merelani, al norte (Longido y Lossongonoi) y centro (Morogoro) del país. Alrededor de 2003, también surgieron rubíes de excelente calidad en la provincia de Rukwa, en las tierras altas del sur.


RUBÍ SOBRE ANYOLITA CON TSCHERMAKITA (Mina Mundarara, distrito de Longido). Medida de la pieza: 60 x 40 mm. Tamaño del cristal: 20 mm.

La anyolita es una roca metamórfica, compuesta de cromozoisita de color verde muy brillante y cristales negros de un anfíbol, habitualmente clasificado como tschermakita (según estudios referenciados en mindat podría ser pargasita o una especie del grupo de la magnesiohornblenda). La zoisita y la hornblenda tienen una dureza de alrededor de 6,5 en la escala de Mohs mientras que el rubí tiene una dureza de 9.
Los depósitos fueron descubiertos en 1949 en Longido, en el noreste de Tanzania, al pie del monte Kilimanjaro. El descubrimiento fue realizado por Tom Blevins, un prospector inglés. Aunque se encontró en una cantidad asombrosa, literalmente millones de quilates, gran parte era tosco, opaco y encerrado en una matriz verde que resultó ser zoisita. La combinación de zoisita verde con sus vetas negras de anfíbol y rubí rosa a rojo intenso es única y atractiva. Es una de las rocas ornamentales más coloridas del mundo y la abundancia del material la hace muy asequible, incluso en tamaños grandes.
TANZANITA (Merelani Hills, montañas Lelatema, distrito Simanjiro, región de Manyara, Tanzania). Medidas de la pieza: 60 x 20 mm.


La tanzanita es una variedad de zoisita de color azul oscuro violáceo. Está en la subclase de los sorosilicatos, es una gema pleocroica, más exactamente triocroica, es decir, exhibe dos o tres colores en función de la posición en la que se mire y a la iluminación cuando se cambia el ángulo de visión. Se pueden apreciar colores desde el azul oscuro al azul claro, gris y púrpura.
Esta hermosa variedad mineral tiene una dureza de 6,5 en la escala de Mohs, por lo que no es muy dura; por ello no se debe trabajar con dispositivos ultrasónicos.
Su nombre proviene del lugar donde se descubrió en 1968 por Manuel D’Souza (un buscador de oro), quien encontró unos trozos cristalinos azules y violetas transparentes en una colina en las cercanías de Merelani, a unos cuarenta km de su lugar de residencia (Arusha). Tras una detallada observación se concluyó que era una “dumortierita”. Cuando D’Souza tuvo oportunidad, le mostró la roca al geólogo y comerciante de gemas John Saul, que tenía una sede en Nairobi. Este descarto la idea de la dumortierita. Por ello mandó algunas muestras a su progenitor Hyman Saul, en ese momento segundo mandatario de la compañia Saks Fifth Avenue en Nueva York. Hyman Saul llevó los fragmentos al Instituto Gemológico de América, donde fue identificada correctamente la nueva piedra preciosa como una variedad de zoisita. El primero en lograr identificar correctamente el mineral fue el geólogo tanzano Ian MacCloud.
Muchas tanzanitas reciben un tratamiento de calentamiento en un horno, a una temperatura de entre 550 °C y 700 °C, para dotarlas de unas tonalidades entre azul violáceo y violeta azulado. Algunas piezas encontradas en los últimos años, cerca de la superficie, presentan calidad gema sin necesidad de tratamiento. En la actualidad solo se ha hallado un depósito natural de tanzanita en la Tierra. La compañía dedicada al mercadeo y comercialización de la tanzanita en el mundo es Tiffany & Co.
A pesar de tener características físicoquímicas de menor calidad que el diamante, su precio en el mercado es muy elevado. Esto es debido a que esta gema es extraordinariamente rara; tan solo se puede hallar en una escasa área de 5 km2, cerca del Kilimanjaro, ubicado al norte de Tanzania.
La extracción de tanzanita es bastante escasa. Al año aportan al país de origen un monto de 20 millones de dólares por su venta en bruto. Sin embargo, la comercialización en forma de gemas ya trabajadas podría alcanzar la cifra de 500 millones de dólares al año. Por este motivo, en el año 2003, el gobierno de Tanzania prohibió el comercio de las tanzanitas sin trabajar.



Museu de la Tanzanita. Arusha
CROMOTREMOLITA (Merelani, Montes Lelatema, Distrito Simanjiro, Región Manyara, Tanzania) Medidas de la pieza: 30 x 25 mm.

La tremolita es un mineral perteneciente a la subclase de los inosilicatos. Más concretamente, pertenece al grupo de los anfíboles. Puede ser incoloro, blanco, gris, pardo o verde claro; el brillo es vítreo o sedoso, mientras que la dureza es de 5 a 6 en la escala de Mohs.
El sistema cristalino es el monocíclico, con cristales prismáticos de forma alargada y en grupos de láminas. Los cristales son fibrosos, columnares o aciculares.
La variedad verde esmeralda, rica en cromo, en ocasiones es utilizada como gema. El nombre hace honor al Valle de Tremola, una ubicación del sur de Suiza de donde supuestamente provenía la tremolita. No obstante, las investigaciones han demostrado que la localidad tipo real de este mineral es Campolungo, un territorio ubicado 14 kilómetros más hacia el sur del lugar propuesto inicialmente por Albrecht.
Su origen es metamórfico en rocas metamorfoseadas regionalmente y de contacto, rocas ultrabásicas y dolomitas; también hidrotermal en venas de tipo alpino, generalmente asociado con dolomita, calcita, diópsido y talco.
NEFELINA (Garganta Ngaresero, Mtowabaga, volcan Ol Donyoi Lengai, Tanzania). Medidas de la pieza: 60 x 50 mm.


Se ha podido identificar a través de análisis Raman. La nefelina, es un mineral formador de rocas perteneciente a la subclase de los tectosilicatos, específicamente del subgrupo de los feldespatoides. Fue encontrada por primera vez en Monte Somma, Italia, en el año 1801.
René-Just Haüy, mineralogista francés considerado como el fundador de la cristalografía, fue el encargado de darle nombre a este mineral. La nefelina está compuesta de silicato de sodio, aluminio y, en menor cantidad, potasio. Esta piedra semipreciosa puede ser de color blanco, gris, marrón, crema, amarillo o simplemente incolora. Su dureza es 6. Este mineral solo se encuentra en rocas cuyos magmas tienen cantidades pobres de sílice, lo que les impide fusionarse con la sosa y formar feldespato.

Ol Doinyo Lengai es un volcán de 2.960 metros de altitud, situado al sur del lago Natrón, en el extremo sur del brazo oriental del Gran Valle del Rift, en el noroeste de Tanzania. La etapa de formación del cono de este volcán simétrico de 370.000 años de antigüedad finalizó hace unos 15.000 años.
Es famoso por haber arrojado piroclastos y lava cuya composición de carbonatos es única. Con una viscosidad muy semejante a la del agua (debido al bajo contenido de sílice), su lava es la más fluida del mundo y también la más fría, con temperaturas de sólo 590ºC. Esa lava fluye negra durante el día, con un rojo intenso durante la noche y se torna blanca al entrar en contacto con el agua.


Agradecimientos:
Al servicio de análisis mineral del Grup Mineralógic Català.
A los miembros de los servicios de espectroscopia Raman de los Centros Científicos y Tecnológicos de la Universitat de Barcelona (CCiTUB), por su apoyo en los análisis realizados, los cuales han estado posibles gracias al convenio que el Grup Mineralógic Català tiene con la Universitat de Barcelona, con la coordinación de la Dr. Nuria Llorca.